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24 ago. 2013

Capitulo 2 (Tercera Temporada)

-¡Doctora¡¡Doctora!- entre a la casa y subí las escaleras gritando. Corrí por el pasillo hasta llegar a su oficina. No me moleste en tocar la puerta simplemente la empuje.

-¡¿Que pasa?!- pregunto en modo alerta mientras ponía el periódico que estaba leyendo en su escritorio y bajaba sus lentes.

-Creo que estoy teniendo un ataque de pánico.- dije con poco aire mientras me sentaba en la silla en frente de ella.- Siento que mis pulmones se están no funcionan, no puedo respirar.- dije apuradamente. Ella se levanto y se dirigió a mi.

-Tranquila, solo estas agitada por la corrida que te diste.

-No, no, mi garganta se esta cerrando, es enserio.-

-Alyse, mírame a los ojos.- me ordeno, yo lo hice mientras respiraba pesadamente.- Inhala.... Exhala... Inhala... Exhala.... Estas bien... Tranquila...- yo asentí mientras seguía inhalando y exhalando a su ritmo.- Ahora... Di me que paso...

-Lo que siempre pasa, doctora, empecé a analizar mucho las cosas... Y me asuste- otra vez mi ritmo cardíaco se acelero. La doctora se levanto y me trajo un botella de agua que tenia en el la mini refrigeradora de la esquina, la abrió y me la dio. Mis manos estaban temblorosas, tome un trago y trate de relajarme. - Hice algo que no debía...- ella suspiro y me miro.

-¿Que hiciste, Alyse?- su voz parecía forzada, definitivamente no quería hacerme esa pregunta. La mire asustada por unos segundo, ella se empezó a preocupar.-¿Alyse?

- No se como decirlo...

-Solo dilo, me estas preocupando.

- ¿Me promete que no me va a regañar?

-Nunca te eh regañado Alyse, soy tu psicóloga, estoy aquí para escucharte.

-Bueno...- dije buscando la palabras apropiada para decirlo.- Hoy los vi...Y no fue por casualidad...- ella aparto su mirada de mi y la fijo en el piso...- No lo pude soportar mas, tuve que hacerlo... Aunque, no fue nada forzado, trate de dejárselo al destino... Y el destino jugo a mi favor hoy... Era casi imposible encontrármelos allí, ya han pasado dos años no podían seguir teniendo la misma rutina.- Trate de dar una excusa-¿Esta decepcionada de mi?

-No, no, claro que no. Es normal que quieras verlo... no esperaba nada menos que eso, sabia que lo harías en algún momento, aunque esperaba que lo conversaras conmigo primero, así lo habrías planeado mas y el impacto mental no hubiera sido tan fuerte.

-Si, lo siento, es que simplemente sucedió... De echo no fui totalmente consiente de lo que hacia hasta que llegue al parque.. Hasta que los vi...

- ¿Allí fue cuando empezó tu "ataque de pánico"?- dijo haciendo comillas en el aire.

-No, mi histeria comenzó luego... Cuando los vi sentí todo lo contrario, sentí un alivio, una felicidad... Me sentí completa...

-Y entonces ¿Que paso?¿Que provoco el ataque?

-Ya le dije, empecé a pensar mucho las cosas y me asuste...

- ¿Que pensaste?

-Bueno, quiero verlos... Quiero hablar con Ben... disculparme. Quiero tener una relación con mi hija... pero luego empezaron los malos pensamientos... ¿Que pasa si me disculpan? Los decepcionare de nuevo.

-No los vas a decepcionar, Alyse. Has recorrido un largo camino para llegar a como estas ahora, no es fácil y yo estoy sumamente orgullosa de ti... ¿Porque crees que los decepcionaras?


-Hay que aceptarlo, doctora, por mucho que odie decepcionar a la gente, es lo único que se hacer bien...- abrace mi piernas y apoye mi cabeza en mis rodillas. Mire a la ventana.-Así paso con ellos, así paso con mi familia, así paso con Teo.

-¿Con Teo? Cuéntame

-Bueno, no es de gran importancia ahora, pero también me siento culpable por lo que le hice. - no quería hablar de eso, pero la mirada de la doctora estaba clavada en mi esperando que siguiera. Yo suspire.- Bueno, cuando estábamos en París, el tiempo empezó a pasar mas rápido de lo normal, tanto que me costaba mucho recordar tan siquiera lo que había echo el día anterior, todo se había convertido en lo mismo, la misma rutina, las misma personas, los mismos sentimientos. Ya estaba cansada de ver ese horrible techo blanco manchado cada vez que me despertaba, las horribles paredes color verde agua y por muy sorprendente que suene, estaba harta de ver la maldita Torre Eiffel por la ventana de nuestro apartamento. Ya había pasado un año y medio de lo mismo, creí que mi vida seria mas dinámica y nómada, no que eso me hiciera feliz, pero por lo menos tendría menos tiempo para pensar.

-¿El se sentía igual?

-No, el me amaba, aunque sabia que se sentía frustrado conmigo. Siempre me preguntaba que podía hacer por mi, pero el no podía hacer nada... Empezamos a discutir, siempre de lo mismo, el decía que me amaba y que haría cualquier cosa por mi y yo simplemente me enojaba. El también se sentía miserable, lo sabia pero no podía hacer nada al respecto,sinceramente no quería hacer nada al respecto. Siempre era lo mismo, la misma pelea, pero ninguno de los dos nos molestábamos en solucionarlo, Teo simplemente se iba a hacer su trabajo y yo me quedaba allí... esperándolo. Una vez lo hice llorar gracias a mi indiferencia. Me duele tan solo pensarlo, pero en esos momento estaba mas perdida que ahora. Simplemente odiaba despertarme, odiaba tener que sentir esa horrible presión en mi pecho cada vez que lo hacia, era culpa, era enojo, era decepción... Me odiaba a mi misma, odiaba no poder controlar mis emociones, no poder sentirme feliz me estaba matando era como si mi corazón no estuviera en su lugar, como si todas esas emociones hermosas que en algún tiempo tuve se hubieran desvanecido.

-¿Y porque te sentías así?- obviamente la doctora sabia el "porque" pero quería que yo lo dijera.

-Por ellos- la doctora sabia a quien me refería con "ellos.- No había un día en el que no pensará en Rose y me sienta culpable... Y el.. Benjamin tenia mi corazón, aun lo tiene... ¡Soy una persona tan mala!- exclame mientras escondía mi cabeza.

- No digas eso, Alyse. Tus intenciones siempre han sido buenas.- ella me miro y toco mi hombro. Ella era la única a la que le podía decir todo, ella no me juzgaba... Me entendía.

-Tal vez... pero mis acciones han sido malas...- ella escribió algo en la libreta que siempre cargaba cuando estaba conmigo. La mire tratando de descifrar si era algo malo o bueno...

-¿Te has estado tomando los medicamentos que te di?- pregunto. Yo asentí.- ¿Has sentido algún cambio?- pensé en mi respuesta por unos minutos.

- Si- dije- Por fin tengo un equilibrio... aunque no puedo evitar sentirme perdida aveces.

-No te preocupes, aveces tarda en hacer efecto por completo. Te prometo que pronto vas a sentir cambios mas radicales.

-Eso espero... Hace mucho tiempo que espero algún tipo de cambio, aunque no me imagine que tendría que recurrir a medicamentos.

- Lo que tienes es muy común Alyse... Esto que sientes ahora lo sienten miles de personas mas...

- Si, pero eso no evita que me sienta sola...

-No estas sola, nunca has estado sola Alyse. Siempre has tenido a alguien... Y ahora me tienes a mi...- yo me reí.

-Se gano la lotería conmigo- dije sarcásticamente, ella se rió también.

-Volviendo al tema principal, ¡como te sentiste cuando los viste?.

-Feliz... Ella esta tan grande, doctora. Su pelo es largo y enrulado. Ya aprendió a caminar...- dije recordando- Y el sigue siendo el mismo, apenas lo vi tuve la necesidad de acercarme mas... De abrazarlo...

-Por favor di me que no tuviste ningún tipo de contacto.

-No, no me quise acercar, solo los mire de lejos, me sentí algo acosadora. Puede que el me haya visto, pero no creo que me reconociera, apenas sentí su mirada en mi me marche.

-Eso es bueno... Te pudiste controlar.

-Me costo mucho... No sabe lo mucho que deseaba acercarme a el... Oír su voz de nuevo... Pedirle perdón... Doctora, ya han pasado dos años, no voy a estar tranquila hasta poder decirles algo... algún tipo de explicación por mi comportamiento. Pedirles perdón.

- Se que los extrañas Alyse, pero ¿Estas lista para lidiar con todo los problemas que esto traiga?

- Si lo estoy...

-Bueno, en ese caso hay que prepararte mentalmente... No va a ser fácil...

- Lo se, pero ocupo hacerlo...

1 comentario:

Madelin Martinez dijo...

De verdad aprecio que lo ayas publicado de verdad no puedo dejar de leer tu historia