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28 oct. 2013

Capitulo 8 (Tercera Temporada )

Benjamin

No entendía porque estaba tan nervioso, pocas veces me ponía nervioso y hoy no tenia razón de estarlo. 

-Papa- grito feliz Rose mientras se me lanzaba encima con la muñeca que le había regalado Alyse en la mano. Yo la ataje desde el sillón en el cual estaba sentado. 

-No hagas eso, Rose, te puedes lastimar- ella asintió y se sentó junto a mi. Rose era un niña muy inteligente para su edad, eso me hacia sentir orgulloso.-¿Sabes quien te regalos esa muñeca?- le pregunte, ella la miro y luego me miro a mi.

-Aly- dijo con una sonrisa. No sabia exactamente cuanto tiempo habían pasado juntas en la fiesta antes de que yo llegara pero Alyse tuvo que haber causado una gran impresión en Rose para que recordara su nombre. 

-Si, ella te la regalo. Y ¿sabes que?

-¿Que?- pregunto curiosa.

-Hoy va a venir a visitarte.- ella sonrió y abrazo a su muñeca- Se va a quedar todo el día contigo y van a jugar y a hacer muchas cosas divertidas. ¿Que te parece?- ella me abrazo, se veía emocionada. Yo bese su frente. 

Rose era la niña mas perfecta del mundo, bueno, en mis ojos. La amaba mas que a nada. Ella se separo de mi y salio corriendo.

-Ten cuidado- dije mientras la veía meterse a un cuarto. 

Mire el reloj, ya eran las 9 y 40 de la mañana, Alyse había quedado en llegar a las nueve en punto. Me estaba empezando a poner ansioso, no quería volver a pasar por lo mismo, no quería que Rose tuviera que volver a pasar por lo mismo, por muy pequeña que estuviera sabia que la partida de Alyse hace unos años había tenido un impacto en ella. No podía ocultarlo, tenia miedo. No debía confiar en ella pero aun así lo hice. Ella era mi debilidad.

Un golpe en la puerta me distrajo. Yo respire profundamente y trate de poner un frente seguro aunque por dentro era todo lo contrario. Me levante del sillón  Era tarde para darme cuenta de que esto definitivamente era un error.

-Rose ¿quieres ir a ver quien es?- dije mientras caminaba hacia la puerta. Ella salio corriendo y la abrió con costos ya que aun no era tan alta

-Hola- dijo Alyse con un sonrisa. Tenia su pelo amarrado en un cola y estaba usando un vestido floreado. En una de sus manos cargaba un contenedor de plástico y con la otra se sostenía su vestido para que no se levantara con las ráfagas de viento. 

-Hola- le respondí mientras me hacia a un lado para que ella pasara. Rose se quedo junto a mi, se veía algo intimidada.- ¿No vas a saludar a Alyse?- le pregunte. Ella me miro y luego se acerco a ella y le tendió su mano. No pude evitar reírme. 

-Oh- dijo Alyse un poco confundida, luego tomo su mano y la apretó.- Que formal- dijo riendo. Yo asentí. Ella me miro- Traje un pastel.- levanto un poco el contenedor que traía para enseñármelo.- Es de chocolate.

-¿Lo hiciste tu?- pregunte mientras caminábamos a la cocina. Ella puso el pastel en la mesa. 

-Emmm... si- era mala mentirosa, yo me reí. 

-Bueno, deberías darme la receta- trate de molestarla.

-Bueno... la pediré en la panadería- se delato con un sonrisa. Yo asentí.- Sabes que no cocino...- se acerco a los gabinetes y saco un cuchillo.- ¿No te molesta cierto? No he desayunado y tengo mucha hambre.- dijo mientras cortaba una porción sin esperar mi respuesta. Tomo un tenedor y metió a su boca un pedazo.

-Mmm... esto esta delicioso, ¿quieres?- pregunto. Yo moví mi cabeza de un lado a otro.

-No deberías estar nerviosa.

-¿Que? No estoy nerviosa.- dijo mientras comía otro pedazo. 

- Cuando estas nerviosa hablas y comes rápido...- ella puso el pedazo de pastel en la mesa avergonzada.

-Perdón. No puedo evitarlo- ella tomo aire.- Es solo que esto es muy importante para mi...Tu no sabes esto pero me vengo preparando para este momento hace mucho tiempo. Esta es mi meta... Hace mucho no cumplía una meta y... tengo miedo de arruinarlo.- dijo mirando a Rose la cual estaba sentada en medio de la sala jugando con sus muñecas. - ¿Estas seguro que quieres hacer esto? Me puedo ir si quieres... no hay razón para apurar nada...

-Rose esta emocionada por pasar el día contigo...

-No estoy hablando de Rose, Ben, estoy hablando de ti... Lo que te hice fue algo terrible. No confió en migo misma, no entiendo como tu puedes hacerlo...- yo no dije nada.

-Alyse, no voy a cambiar de decisión acerca de esto, si eso es de lo que te quieres asegurar. 

-Tengo miedo de encariñarme y que luego ya no quieras seguir con esto...

-Eso no va a pasar... Su felicidad es mi prioridad numero uno, esta encima de la mía...

-¿Entonces no estas feliz?- pregunto preocupada.- Entiendo tus prioridades pero también tienes que preocuparte por ti, no puedes dejar que tu emociones dependan de nadie, Benjamin, eso lo aprendí de la mala manera. Si esto de alguna modo te hace mal entonces deberíamos pararlo. Yo llegue de la nada, no tuviste tiempo de procesarlo tan siquiera. Y ahora estoy aquí, metida en tu casa.Lo ultimo que quiero es que te sientas sofocado.- dijo rápidamente.- Las cosa no terminan bien si...

-Alyse, ya para- la interrumpí - Deja de analizarlo todo tanto. Soy un hombre adulto, se cuidarme, no tienes porque preocuparte. Ve con Rose.- ella me miro algo nerviosa, luego miro donde estaba Rose. Respiro profundamente y empezó a acercarse a ella. 

No pude evitar recordar lo viejo tiempos, para ser sincero, no quise evitarlo. Esos habían sido mis mejores momentos... Ella me había traído tantos males pero a la misma vez era una de mis mayores fuentes de felicidad junto a Rose. Como era posible que una mujer causara eso en mi... Estos últimos años las mujeres habían llegado y se habían ido, y cuantas veces desee poder tener algún tipo de sentimiento, pero nunca pude... Siempre volvía a ella, a Alyse... Ella era esa persona... esa persona a la que siempre iba a estar atado de alguna manera... odiaba la frase "alma gemela", pero esa era la mejor forma de clasificarlo.

Nunca creí que fuera a sentir esta clase de emoción, no creí que tan siquiera existiera, era totalmente diferente al la clase de "amor" que yo sentía con Camille. Antes era algo simplemente reconfortante, era como una zona de seguridad, creí que el amor era simple. Pero con Alyse me había dado cuenta de lo contrario, era algo quitaba mi control interno, algo que me desestabilizaba, no era mi zona de seguridad, cuando estaba con ella me volvía sumamente vulnerable. Pero como decían, el amor no es conveniente ni obedece tu ordenes.


 Creí que ya había superado todo eso, o por lo menos me había tratado de convencer que la odiaba pero desde que llego todo volvió a ser como antes, me descontrole, mi deseo por estar con ella sobrepasaba cualquier tipo de preocupación. Todas mis prioridades fueron borradas. Tratada de mostrarme seguro y fuerte pero por dentro no tenia ni idea de que hacer. 

A medida de que pasaba el día podía observar la ansiedad creciente de Alyse, a menudo veía la ventana y el reloj. Y no era porque quería irse, simplemente no quería que el día se acabara. Por lo que veía se estaba divirtiendo mucho con Rose y esta lo estaba pasando de maravilla. Habían pasado todo el día corriendo y jugando. Alyse era muy buena con ella, como no lo iba a ser, aunque ella nunca lo aceptara sabia que tenia un instinto materno. 

Mire por la ventana, el cielo estaba escuro y la luna ya había salido. Se me había pasado el tiempo revisando exámenes y haciendo unos trabajo para la universidad. Era tiempo de descansar. Acomode los papeles que estaban regados en la mesa y los metí en mi maletín. Volví a ver al sillón donde Rose y Alyse yacían acostadas. Las dos se había quedado dormidas, Rose tenia su cabeza ligeramente apoyada en el cuello de Alyse, eso me hizo sonreír. Me acerque silenciosamente y cargue a Rose, esta no se despertó. En cambio Alyse dejo escapar un leve gemido y se movió un poco, pero no abrió sus ojos. Lleve a Rose a su habitación y la cobije. Le di un beso en la frente. Apague la luz y salí.

Mire a Alyse, no quería despertarla, había pasado todo el corriendo por todo lado, se merecía un descanso. Fui a mi cuarto y tome una cobija que tenia guardada, regrese con Alyse.  Me acerque y se la puse encima. Ella abrió sus ojos.

-¿Donde esta Rose?- pregunto desubicada mientras paseaba su mirada por la habitación.

-Esta durmiendo.- dije. 

-Oh- dijo mientras se sentaba. - Entonces ya debería irme. ¿Que hora es?

-No te preocupes, te puedes quedar aquí esta noche. Es muy tarde y hace mucho frió afuera.

-No, no, no te quiero causar problemas. - dijo mientras se levantaba y doblaba la cobija que le acaba de poner. 

- Alyse, quédate- trate de que sonara como una orden. Era peligroso manejar a estas hora y lo ultimo que quería era pasar preocupado toda la noche. Ella me miro, y algo cambio, su mirada se volvió mas segura. Me acerque mas a ella, su rostro estaba a muy poco centímetros del mio, de ahí en adelante simplemente no me pude controlar, mis pensamientos ya no eran racionales, bueno ¿cuando lo era con ella?. Pose mis labios en los suyos y todas mis emociones estallaron y provocaron un gran agujero en mi estomago, cosa que no me molestaba. 

-Ben...- susurro cuando nuestro labios se separaron un poco, yo los uní de nuevo, no quería que dijera nada. Ella me empujo un poco, sabia lo que iba a decir. Ella puso su manos en mis mejillas.- Estoy enamorada de ti.- dijo sorprendiéndome por completo, creí que iba a decir algo como "esto esta mal" o algo por el estilo. Yo no dije nada, la volví a besar, sus manos descendieron a su abdomen, estaba sintiendo lo mismo que yo.- No creí que volvería a sentir mariposas en mi estomago. Nunca. - se veía algo impresionada. Me beso.

-¿Porque me haces esto?- dije en un susurro mientras empezaba a besar su cuello, ella puso sus manos alrededor del mio.

-Te he extrañado tanto- 








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